Publicador de contenidos

Fecha de publicación: 09/03/2021

“SER VISTAS” un mural de creación colectiva en Trintxerpe

La Asociación Entre Orillas en colaboración con las áreas de Igualdad, Migración y Diversidad del Ayuntamiento de Pasaia, desarrolló el Proyecto “SER VISTAS” (una fórmula para existir) un mural de Creación Colectiva, en torno al 8M Día Internacional de la Mujer.

Este Proyecto se centra en el eje MUJER, MIGRACIÓN Y SUBJETIVIDAD; y surge de la pregunta: ¿cuál es la aportación de la mujer migrante al territorio? Es una propuesta que gira en torno al imaginario simbólico de la mujer migrante y al proceso de ocupación del espacio público.

"SER VISTAS" Una fórmula para existir, trata de reflexionar sobre como las mujeres viven su experiencia migratoria. Lo que dejan atrás cuando salen de sus países de origen disolviendo sus redes de sostén. Como sienten el encuentro con la nueva cultura, como es la reconstrucción de nuevas redes de soporte mutuo, y como es su experiencia en la participación de la vida social, política y cultural de Pasaia.

MUJER MIGRANTE X PARTICIPACIÓN + TERRITORIO = ?

Todas deberíamos “Ser Vistas”, consistió en dar respuestas creativas a preguntas a través de la traducción de una fórmula matemática en imágenes, hasta llegar a un resultado… Un mural de creación colectiva. Crear entre “todas” fue el objetivo de este proceso, para que fortalezca nuestra vinculación con el territorio, para impulsar la participación social y pensamiento crítico de las mujeres de esta comunidad y para fomentar la participación de la mujer migrante en el barrio. En definitiva, las reflexiones giraron en torno a como es el proceso de empoderamiento personal y colectivo de las  mujeres migrantes, sobre como los mecanismos de exclusión, opresión y discriminación en el ámbito socioeconómico nos afectan. Y sobre lo necesario que es que nos convirtamos en agentes activas y participativas dentro de la comunidad donde vivimos para nuestro desarrollo, autonomía y empoderamiento.

Los encuentros han sido estimulantes para todas, el proceso creativo dio como resultado una MUJER TÓTEM que pudiera ser vista como símbolo y emblema colectivo. Que representa nuestra potencia, unos pies gigantes que sostienen mi andadura, una mano que da, pero también recibe. Un encuentro fraterno que añora, pero merece y lucha por una vida plena. Unos saberes para intercambiar y semillas por germinar que nutren y fortalecen el encuentro mutuo. Una puesta en valor de sus vidas y una manera de dejar una huella en el territorio para así poder ir creando memorias y arraigos en esta bahía.

Coordinaron este proyecto Rebecca Wilkinson y Betania Mendoza.